
Cristina Mateos se marcha del Master nacional ‘Mutua Madrid Open’ Sub-16 en la Caja Mágica con recuerdos enfrentados. Con un gran tenis, tras la victoria en octavos, en el partido de cuartos sufrió mucho dolor por ampollas en mano y pies. Dos veces entró el médico para intentar aliviar el dolor, pero pese a remontar el primer set, el dolor no permitía precisión ni fuerza.
Redacción.-
La sevillana Cristina Mateos ha jugado uno de los torneos más importantes hasta ahora: el exclusivo Master Sub-16 ‘Mutua Madrid Open 2022’, en la Caja Mágica de Madrid, en paralelo al Torneo profesional en esta misma Caja Mágica. Sólo las Campeonas de los torneos clasificatorios -PEKE fue Campeona en el de San Sebastián (VER)- y alguna más por regularidad han completado las 16 jugadoras que han competido en este Master nacional.
La PEKE llegó a Madrid acompañada de su entrenador, Ismael Guillén, el martes 3. A media tarde, acto de presentación del Master y distribución de las credenciales para poder acceder a las zonas restringidas, al igual que los profesionales tenistas. Tras un breve entrenamiento en pista, la PEKE regresó al hotel para descansar del viaje.
Ayer miércoles 4 se jugaba la ronda de octavos de final. Frente a la PEKE, la valenciana Carla Verdú. Disponían de todo lo que tienen los profesionales: juez de silla, marcadores gigantes, recogepelotas, megafonía, neveras, gradas, público,… Sin duda un gran incentivo para sentirse más motivada y más profesional. El partido tuvo bastante intensidad y ritmo. Con una estructura de juego claramente ofensivo por parte de las dos jugadoras, el primer set discurrió bastante igualado, decantándose finalmente para la valenciana por un 4-6. Siguió la PEKE imprimiendo al partido la misma intensidad y ritmo, sin acusar ese primer set que se había escapado. Fue sumando bolas ganadoras y logrando avanzar en el marcador. Con seguridad y buen juego se alzó con este segundo set con un 3-6 que ponía el empate y forzaba jugar un tercer set definitivo. Ambas jugadoras habían hecho un gran esfuerzo. La sevillana se fue imponiendo en el tercer set y siempre se mantuvo por delante en el marcador, más entera quizás físicamente que la valenciana. Con otro 3-6 vencía en este tercer set del partido de octavos y pasaba a la siguiente ronda de cuartos de final.
Hoy jueves se ha enfrentado a su compañera sevillana Elena Morales, amigas fuera de la pista. Antes de entrar al partido, en el entrenamiento temprano con su entrenador Ismael Guillén, a la PEKE se le abrió una ampolla en la palma de la mano derecha, justo donde roza el final de la empuñadura. La ampolla se había abierto por completo, profunda y sangrante, dejando al aire la piel demasiado nueva. Antes de entrar en pista pasó por una ambulancia-UVI para ser atendida. Le aplicaron cremas y le vendaron la palma de la mano para evitar al máximo el roce con la empuñadura. También en el pie tenía una amplia y fuerte ampolla que, durante el partido, fue perdiendo la piel y llegó a sangrar en los bordes. El partido fue vibrante, pero ya al final del peloteo el apósito se había desprendido, por lo que inició el partido sin apenas protección en la zona dañada. El dolor iba creciendo y la PEKE no podía imprimir ni dirección adecuada ni fuerza suficiente al golpeo por la herida. Al llegar al 0-3 abajo se avisó al médico para que entrara a pista a inspeccionar la herida. Colocó varias cremas y volvió a vendar la palma de la mano. La protección funcionó, mitigó el dolor y la PEKE podía por fin agarrar la empuñadura con más confianza y golpear con más precisión de dirección y fuerza. Comenzó a hacer daño a Elena y a recortar en el marcador. Además, Elena estuvo bastante irregular con saque, con varias dobles faltas. Cristina hilvanó cuatro juegos seguidos, volteando el marcador a un 4-3 favorable, pero el apósito comenzaba ya a moverse y perder amortiguación. El empate 4-4 dio de nuevo confianza a la rival, que sumó dos juegos más para imponerse 4-6. El segundo set comenzó igual: el dolor no le dejaba más que devolver la bola sin mucho peligro e intentar que los puntos fueran cortos, arriesgando. De nuevo se fue a un 0-3 abajo. Volvió a solicitar al médico, que aunque le puso de nuevo una venda en la mano derecha, le indicó que la zona estaba ya muy rozada y era imposible hacer nada para poder seguir jugando. La PEKE no quiso abandonar y siguió en la pista con garra y una profesionalidad a tener en cuenta. Se la jugó en bolazos fuertes para acortar los puntos y sufrir menos, pero faltaba precisión al agarrar la empuñadura con miedo al dolor en el momento del impacto. Fallos de bolas fuera y aciertos de Elena con un marcador muy favorable. Con un 0-6 acabó el segundos set, con la mano dolorida por la profunda ampolla descubierta y sangrando por los bordes de la amplia ampolla del pie. Imposible en esas condiciones ser competitiva en un Master nacional ante una buena jugadora, pero nunca se rindió y no quiso abandonar la pista hasta acabar el partido.
Se queda la PEKE con las vivencias de sentirse grande en la Caja Mágica, de poder compartir las zonas comunes con los profesionales ATP y WTA en el Master Mutua Madrid Open, de jugar con público en las gradas y las atenciones de la organización que trata a estas 16 jugadoras clasificadas para este exclusivo Master con consideración de jóvenes profesionales.




